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Cómo mantener frescas las frutillas

Comer una dulce y jugosa frutilla es algo que muchos quieren. Pero una de las cosas que más preocupa a un amante de las frutillas es cómo mantenerlas frescas. Hay muchos dichos viejos en circulación y muchas ideas que la gente aprende de sus madres, sus abuelas o los programas de cocina de la televisión por cable. Si quieres mantener tus frutillas frescas por días o incluso meses, aquí hay varias opciones que puedes probar.

Instrucciones

  1. Compra frutillas locales. Es mejor comprarlas en un mercado de agricultores durante la temporada de esta fruta, pues la que crece a nivel local es generalmente más fresca que la que viene de otro estado o país.

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  2. Escoge sólo frutillas maduras. Cuanto más fresca sea la fruta que compres, más te durará. Elige frutillas que sean firmes, gordas y tengan un color lindo y uniforme, con fuerte fragancia. Busca frutillas que aún tengan hojas y tallos de color verde brillante. Asegúrate de que no tengan moretones y de que no estén dañadas. Si compras en una tienda las que vienen envasadas busca un envase seco que no tenga manchas. No compres los que se encuentren manchados o húmedos, pues esto podría indicar que las frutillas están aplastadas o demasiado blandas.

  3. Controla que no tengan moho. Cuando vuelvas a tu casa, controla cada frutilla para asegurarte de que no lo tenga. Si encuentras alguna que lo tiene, tírala. Si la dejas con el resto de las frutillas, el moho se esparcirá a todas las demás. Además, deshecha las que estén blandas o aplastadas.

  4. No laves las frutillas, pues estás absorben el agua con facilidad. Lavarlas hará que el agua ingrese en ellas, lo cual las volverá húmedas y suaves. Si tienen demasiada agua, perderán su sabor y su dulzura. Sólo lávalas cuando desees para comerlas o usarlas en alguna receta.

  5. No les quites las hojas. Éstas evitan que el agua o la humedad ingresen en las frutillas. También ayudan a mantener su textura única.

  6. Almacena las frutillas en frascos de vidrio o recipientes herméticos. Una forma de almacenarlas durante algunos días es colocándolas en un frasco de vidrio sellable o en un recipiente de plástico. Además, coloca una toalla de papel en el frasco o recipiente, pues esta absorberá la humedad. Ubica el recipiente en el refrigerador o en otro lugar fresco.

  7. Coloca las frutillas en un colador. Pon una toalla de papel en el fondo del mismo, luego ubica encima las frutillas y sobre ellas otra toalla de papel. La idea es que el colador permita la circulación del aire frío alrededor de las frutillas.

  8. Coloca las frutillas en una olla. Ubica una toalla de papel húmeda en el fondo de una olla, pon las frutillas sobre esta y pon encima de ellas otra toalla de papel húmeda y coloca la olla en el refrigerador. También puede usarse una bandeja para galletas.

  9. Pon las frutillas en una bolsa de plástico con cierre hermético y luego colócala en una gaveta del refrigerador.

  10. Almacena las frutillas en el congelador. Si compras muchas frutillas frescas y quieres guardarlas durante meses, lo único que puedes hacer es colocarlas en el congelador. Una bolsa de plástico es generalmente mejor para el almacenamiento a largo plazo. Ubica las frutillas en capas separadas con toallas de papel.

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