Cómo hacer tu propio aceite de semillas de sésamo tostadas

Image Source/Photodisc/Getty Images

El aceite de semillas de sésamo tostadas se usa en muchos de los platos de la cocina asiática y del Medio Oriente y contiene los mismos nutrientes que las semillas de sésamo comunes, incluyendo cobre, calcio, magnesio, hierro, zinc, fósforo y vitamina B1. Contienen además un alto nivel de aceite, al que se lo conoce por ser resistente a ponerse rancio, que es el estado en el que los aceites se vuelven amargos. Aunque muchos de los que manufacturan este aceite deben enfriar o presionar las semillas de sésamo para hacerlo, lo que es un proceso largo, tú puedes prepararlo usando aceite de girasol.

Paso 1

Precalienta el horno a 350 ºF (176 °C).

Paso 2

Desparrama las semillas crudas de sésamo en una sola capa en una bandeja para hornear con borde y sin engrasar.

Paso 3

Coloca la bandeja en el horno en el estante del medio.

Paso 4

Controla las semillas luego de 5 minutos. Sácalas del horno y revuélvelas con una cuchara.

Paso 5

Coloca la bandeja nuevamente en el horno en el estante medio. Sigue cocinando por otros 10 a 20 minutos, cuidándolas.

Paso 6

Retíralas del horno cuando estén de un color marrón claro y tengan un aroma almendrado. Deja que se enfríen en un plato o sobre una superficie plana.

Paso 7

Coloca 1/4 de las semillas tostadas y 1 taza de aceite de girasol en una olla sobre el fuego. Calienta a fuego medio por 2 minutos.

Paso 8

Transfiere la mezcla a una licuadora y licúa hasta que las semillas se hayan desmenuzado.

Paso 9

Deja descansar por 2 horas.

Paso 10

Cuela las semillas vertiendo la mezcla en un recipiente que tenga en su boca una estopilla o una toalla.

Paso 11

Almacena el aceite en un recipiente hermético, preferiblemente uno que tenga un pico vertedor.

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