Cómo secar el coco para unos bocadillos

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La carne fresca de coco puede secarse y preservarse para poder agregarla a una mezcla para bocadillo o para comerlo por si mismo. Remover la humedad del coco antes de almacenarlo lo hace más ligero y portátil, así como menos susceptible de albergar el crecimiento de bacterias. Secar el coco fresco cambia su textura de húmeda y crujiente a seca y chiclosa. El dulzor leve y textura única del coco seco lo hace una adición ideal a cualquier mezcla de dulce o a una bolsa de bocadillos.

Paso 1

Compra carne fresca de coco ya removida de la cáscara o abre un coco fresco y quítale la cáscara exterior marrón.

Paso 2

Lava las piezas de la carne de coco fresco bajo un chorro de agua fría antes de secarlo por completo y seca la superficie con una toalla de papel.

Paso 3

Coloca una toalla de papel seca debajo del rallador de queso y ralla el coco con una hoja de 1/8 de pulgada (0,31 cm) del rallador.

Paso 4

Esparce el coco rallado en una sola capa en el deshidratador de comida sobre la rejilla con los agujeros más pequeños.

Paso 5

Enciende el deshidratador de comida. Si tu máquina te permite cambiar la temperatura, coloca el termostato a 95 grados Fahrenheit (35 grados Celsius). Si tu máquina no te permite cambiar la temperatura, simplemente enciéndela.

Paso 6

Seca el coco por 7 a 10 horas o hasta que la ralladura se sienta bastante seca. Toma algunas piezas y pásalas entre tus dedos para sentir si tiene residuo de humedad.

Paso 7

Vierte el coco rallado seco sobre un contenedor hermético limpio que sea ligeramente grande para sostener todas las piezas de coco seco. Los contenedores muy grandes dejarán espacio para que se selle el aire seco con el coco. Esto puede hacer que el coco se seque demasiado y se desmorone.

Paso 8

Almacena el contenedor sellado en la refrigeradora por hasta seis meses o utiliza el coco rallado de inmediato.

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