Cómo hacer una cobertura de chocolate que no se derrite

El chocolate es un intrigante alimento sólido en el paquete pero derretido en la lengua... y en tus dedos... y en tu servilleta... y en la falda que justo has traído de la tintorería. Para hacer una cobertura de chocolate que no se derrite (quizás mejor descrito como que se derrite menos), necesitas emplear un técnica llamada templado. Para templar chocolate para hacer caramelos o cubrir frutas o incluso helado, sigue los siguientes pasos.

Corta el chocolate en trozos pequeños. Método de baño maría: coloca el chocolate en la parte superior del baño maría, luego calienta el agua a fuego medio. Mira y revuelve el chocolate mientras se va derritiendo, reduciendo el calor tan pronto como comienza de derretirse. Bate el chocolate hasta que esté casi fundido, retira del fuego y mezcla hasta que todos los trozos estén derretidos. El chocolate estará espeso, suave y brillante. Ahora está templado. Deja que se enfríe a aproximadamente 85 grados (un poco por debajo de la temperatura del cuerpo humano; se sentirá tibio al tacto pero todavía líquido). Vierte sobre caramelos o fruta para cubrir.

Corta el chocolate en pequeños trozos. Método horno: coloca los pedazos de chocolate (algunos cocineros sugieren sólo 3/4 del total) en un tazón y caliéntalo en un horno a temperatura muy baja (120 grados) hasta que esté casi derretido. Retira del horno, agrega los trozos de chocolate reservado y mezcla hasta que esté todo fundido. Procede como en el paso anterior.

Recalienta el chocolate muy ligeramente si comienza a solidificarse mientras lo usas. Mantén la temperatura baja y calienta despacio para evitar sobrecalentarlo porque lo hará delgado y líquido.

Almacena productos cubiertos con chocolate templado en una temperatura ambiente fresco. Al igual que los bombones en la caja con forma de corazón, se mantendrá sólido hasta ser comido.

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