Cómo cocinar langostas congeladas

La langosta siempre se ha considerado una comida o una sopa de lujo, ¿prefieres una Thermador o una Newberg? Es una exquisita comida de mar bastante simple que puede servirse en forma tradicional, con un poco de mantequilla derretida y un pedazo de pan o con una ensalada o un burrito. Dado que puedes comprar una langosta de buena calidad y que puedes llevártela a tu casa, los mariscos congelados son de mejor calidad que los productos frescos de mar. Su cola o su cuerpo tienen carne blanca, sin olor, y deben ser comprados si están plenamente congelados y se los debe mantener en este estado hasta que se los va a cocinar y comer.

Deja descongelar la langosta dentro del refrigerador 24 horas antes de prepararla. Si cocinas las colas sin descongelarlas obtendrás una carne dura. Se descongelará más rápido si la colocas en una bolsa plástica y la sumerges en agua mientras está en el refrigerador.

El vapor cocinará la langosta descongelada. Si cocinas las colas de esta forma se enrollarán, así que antes de hacerlo debes atravesarles un pincho de madera.

Pon a hervir 4 ó 5 tazas de agua en la olla de vapor.

Acomoda cuatro colas de tamaño regular dentro de un colador y colócalo sobre la olla. La langosta se pondrá roja y la carne blanca.

Debes ponerlas al vapor durante un minuto y medio por cada onza de su peso.

Cuando la langosta esté cocida, retira con cuidado el colador. Colócalo en el lavabo y enciende el chorro de agua fría sobre la langosta. Esto detendrá el proceso de cocción y te permitirá lavarla y enjuagarla.

Sirve a cada una de las personas mantequilla derretida en una copa pequeña junto con algunos gajos de limón.

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