Cómo congelar sopa

••• Thinkstock/Comstock/Getty Images

La sopa es un platillo que puede hacerse en grandes cantidades y luego se congela para unas comidas rápidas y deliciosas para otro momento. Congelar la sopa para disfrutarla después te ahorra tiempo, dinero y te brinda una mejor nutrición que la mayoría de comidas rápidas. Con la excepción de las sopas de crema o a base de queso, las sopas saben igual de bien recalentadas como el día que la creaste. Ármate con los contenedores correctos y un poco de tiempo extra para poder congelar fácilmente casi cualquier tipo de sopa.

Passo 1

Enfría una olla de sopa en la refrigeradora hasta que esté fría o a temperatura ambiente. Esto toma aproximadamente una hora, dependiendo del tipo de la sopa y de la temperatura de tu refrigeradora.

Passo 2

Enjuaga unos contenedores nuevos de un cuarto con tapas. Colócalos sobre una toalla limpia en la encimera de tu cocina o en la mesa. La cantidad de contenedores dependerá de cuánta sopa estés congelando. También puedes utilizar contenedores más pequeños si lo deseas, sin embargo, no es recomendable utilizar contenedores de más de un cuarto porque no se congelaría uniformemente.

Passo 3

Saca la sopa de la refrigeradora y coloca la olla al lado de los contenedores plásticos. Utiliza un cucharón limpio para llenar aproximadamente tres cuartos de cada contenedor. El espacio extra permite la expansión durante el proceso de congelación.

Passo 4

Coloca las tapas en los contenedores y asegúrate de que estén cerrados herméticamente. Utiliza un resaltador de punta fina para etiquetar los contenedores con la fecha. Si la tinta no se transfiere bien en el plástico, escribe la fecha en masking tape y pégalo en el contenedor.

Passo 5

Pon los contenedores llenos en tu congelador. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, no debes apilar los contenedores hasta que se congelen. Esto ayuda a que se congelen más rápido y de manera uniforme.

Más reciente

×