Instrucciones para cocinar colas de langosta congeladas

••• Jeffrey Hamilton/Lifesize/Getty Images

Las colas de langosta congeladas suelen ser más económicas que una langosta entera y fresca y son más fáciles de cocinar en casa sin todo el ajetreo y desorden de cocinar una entera. Selecciona una cola de langosta sin manchas ni puntos negros. La mejor calidad es obtenida si las colas son descongeladas en el refrigerador por entre 8 y 10 horas, pero puedes cocinarlas desde el punto de congelamiento.

Preparación al horno

Passo 1

Precalienta el horno a 400 ºF (204,4 ºC). Corta el centro de la cola de la caparazón de la cola de la langosta con tus tijeras de cocina. Comienza en el extremo ancho y ábrete camino hasta el abanico del final de la cola.

Passo 2

Acomoda las colas en una plancha para horneado. Pincela manteca derretida en la parte abierta de las conchas, de modo que repose sobre la parte superior de la carne.

Passo 3

Hornea la langosta por entre 10 a 15 minutos, hasta que esté cocida, alcanzando una temperatura interna de 140 ºF (60 ºC).

Al vapor

Passo 1

Combina una taza de agua con una pizca de sal en una sartén.

Passo 2

Presiona las colas de la langosta entre dos bastidores, asegurándolos para evitar que la cola se curve al cocinarla. Coloca las colas por encima de la sartén.

Passo 3

Cubre las colas con una sartén pesada. Cocina al vapor las colas por entre 8 y 10 minutos, hasta que la temperatura interior alcance los 140 ºF (60 ºC).

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