Cómo restaurar cuero seco

El cuero se seca cuando se humedece mucho y luego se seca de forma inapropiada. Aparecen pequeñas grietas y si lo dejas sin tratar, estas se expanden y arruinan toda la pieza. Aplicando un acondicionador de cuero de buena calidad podrás recuperar la suavidad del cuero seco, y disminuirán las pequeñas grietas, haciéndolas casi imperceptibles. Las grietas más grandes se seguirán viendo, pero el cuero acondicionado será más suave y durará más que el que no lo esté, porque las grietas no se extenderán tan rápidamente.

Elimina cualquier resto de polvo o de suciedad de la superficie del cuero con un trapo suave.

Humedece una esquina del trapo con el acondicionador para cuero.

Frótalo sobre el cuero seco, sobre todo en las grietas y cubriendo bien la superficie del mismo. Cuando el trapo empiece a secarse, vuelve a humedecerlo. Si el cuero está extremadamente seco y agrietado, parecerá que usas demasiado acondicionador, pero es normal que el cuero seco absorba más que el que no está dañado.

Pule la superficie del cuero con otro paño suave para remover el exceso de acondicionador y para sacarle brillo.

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