Cómo hacer café cubano

Wikicommons; Author: Imm808

Una pequeña dosis de café cubano es parte esencial de las mañanas para muchos residentes y emigrantes cubanos. Sin embargo, también se toma durante el día y la noche en algunos eventos sociales y culturales. Esta bebida cubana tipo café expreso es una melaza dulce con un sabor concentrado. Continúa leyendo para aprender a hacer la taza perfecta de café cubano.

Desenrosca la parte inferior de la cafetera y echa agua fresca y fría hasta que se nivele con el tapón de sobrepresión (el tornillo pequeño situado en la parte inferior).

Introduce el filtro en forma de embudo de metal y llénalo de café, presionándolo hasta que esté a nivel. Enrosca la cafetera y colócala en la estufa a temperatura alta.

Coloca el azúcar en el vaso o taza de metal. Una clave para preparar auténtico café cubano es que sea, por lo general, muy dulce. Mide una cucharada pequeña de azúcar por cada taza pequeña de café cubano que estés preparando.

Cuando el café comience a hervir, vierte bastante en la taza de metal para mojar el azúcar, y luego coloca el café de vuelta en la cafetera para que termine de hacerse. Bate el azúcar y el café hasta que se conviertan en una pasta espesa.

Cuando el café esté preparado, viértelo en la taza de metal, revolviéndolo suavemente. Con la práctica, esta pasta se convertirá en "espuma" a medida que agregas el resto del café, formando una capa de color marrón chocolate que los cubanos llaman "espumita".

Echa el café en tazas pequeñas o en las tacitas cubanas tradicionales (tazas chinas diminutas). Sirve caliente.

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