Cómo congelar albóndigas

Jupiterimages/Comstock/Getty Images

Los estadounidenses aman las albóndigas en salsa de fideos, sumergidas en salsa agridulce o en un delicioso sándwich cubierto de queso, pero hacerlas lleva tiempo. No esperes hasta el día de esa comida especial para hacerlas. Pasa una tarde haciendo muchas albóndigas y congélalas en bolsas de almacenamiento. La próxima vez que tengas un antojo por las deliciosas albóndigas caseras, tendrás todo el sabor sin hacer ningún trabajo. Simplemente, remueve y descongela la cantidad que requiera tu receta.

Paso 1

Sigue tu receta favorita de albóndigas para hacer una gran cantidad. Forma y hornea las albóndigas en una hoja para hornear. Quítalas de la hoja y deja que se enfríen a temperatura ambiente.

Paso 2

Alinea una gran hoja para galletitas con papel de pergamino o papel encerado. Coloca una sola capa de albóndigas en la hoja, dejando espacio entre cada una para que sea más fácil removerlas.

Paso 3

Coloca la hoja en el congelador y enfríalas. Esto prevendrá que se peguen. Los tiempos de congelación varían. Controla las albóndigas en 30 minutos. Si aún no están congeladas, espera otros 30 minutos.

Paso 4

Quita las albóndigas congeladas de la hoja para galletitas y colócalas en una bolsa de congelador con cierre. Devuélvelas al congelador. No dejes que se descongelen ya que esto hará que se peguen al congelarse nuevamente.

Más reciente

×