Cómo hacer una salsa de ajo y miel

La salsa de ajo y miel es, básicamente, lo que implica su nombre: una salsa que tiene gusto a miel y ajo. Esta salsa es muy popular en Canadá y el norte de los Estados Unidos y se utiliza generalmente sobre las alitas de pollo. Es una excelente opción para aquellos que no disfrutan de las salsas picantes, o aquellos que simplemente quieres probar algo diferente. La salsa es muy fácil de preparar y te llevará menos de 30 minutos.

Coloca la manteca en una cacerola pequeña y apóyala sobre un fuego intermedio. Una vez que la manteca se haya derretido, agrégale el ajo y déjalo cocinar por 2 minutos. Revuelve siempre.

Agrégale la miel, el caldo de pollo, la salsa de soja y el azúcar negra. Mezcla hasta que consigas una textura uniforme.

Llévalo a su primer hervor y luego reduce la temperatura del fuego. Déjalo hervir durante 10 minutos a fuego lento, sin cubrir.

Coloca la maicena en una taza o bowl y agrégale 1 cucharada de agua. Mézclalo con un tenedor hasta que no hayan grumos. Si es necesario, ajusta la cantidad de agua para disolverla por completo.

Vierte la maicena en forma gradual dentro de la mezcla. Llévalo a hervir durante 5 y 10 minutos, o hasta que la salsa se espese. Revuelve durante todo el proceso.

Aplica la salsa sobre las alitas de pollo, albóndigas o costillas; también puedes usarla como aderezo para las patitas de pollo o para comer con arroz.

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