Cómo cocinar cúrcuma fresca

La cúrcuma es un sabroso rizoma, popular en la cocina del Medio Oriente y Asia. La cúrcuma fresca es similar en apariencia a su primo más conocido, el jengibre, excepto que éste es naranja brillante y no amarillo. El jengibre fresco y en polvo difiere enormemente de la cúrcuma fresca o en polvo. Afortunadamente, cocinar con cúrcuma es simple y los resultados son deliciosos.

Ponte el delantal y los guantes. El polvo de cúrcuma mancha todo lo que toca y la cúrcuma fresca es mucho peor. Es utilizada para fabricar tinturas en la India y en el sudeste de Asia por esa razón.

Pela tu cúrcuma fresca cuidadosamente con un pelador de vegetales. La piel es delgada como un papel al tacto y debería quitarse más fácilmente que la del jengibre.

Utiliza el cuchillo de chef para rebanar la cúrcuma en discos no más gruesos que 1/4 de pulgada. Rebana finamente chiles o jalapeños.

Corta el pescado en cubos si lo utilizas. Deja los langostinos enteros si los utilizas. Pica groseramente la cebolla y el pimiento.

Vierte la leche de coco en la olla y caliéntala a temperatura media-alta. Agrega la cúrcuma y observa cómo la leche de coco se vuelve de color amarillo.

Agrega el pescado o los langostinos y los vegetales a la mezcla de leche y cúrcuma. Adiciona los chiles o jalapeños picados. Revuelve ocasionalmente.

Prueba la mezcla y sazona con salsa de pescado. Sirve sobre abundante arroz blanco jasmine caliente. El sobrante podrás recalentarlo ya que los sabores se intensifican luego de haber estado en el refrigerador.

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