Cómo hacer una pizza de pollo con salsa blanca

••• chicken lean meat image by Maria Brzostowska from Fotolia.com

La pizza no tiene que llevar la tradicional salsa de tomate para ser deliciosa. Una pizza que lleve una salsa blanca es normalmente llamada pizza blanca. Puedes ordenar una pizza blanca con pepperoni en las pizzerías que la tienen como opción o crear tu propia pizza con las cubiertas populares de pollo, cebolla y hongos. El resultado es una deliciosa pizza que hará a las personas regresar por más. Es probable que no queden sobras en tu refrigeradora y si quedan no será por mucho tiempo.

Passo 1

Precalienta tu horno a 400 grados Fahrenheit (204 grados Celsius). Rocía el molde de la pizza con aerosol antiadherente.

Passo 2

Saca la corteza de la pizza de la lata. Estírala para que se ajuste al molde. Si es una rectangular, moldéala para que calce.

Passo 3

Hornéala de 11 a 14 minutos o hasta que se dore. Retírala del horno.

Passo 4

Calienta 1 cucharada de aceite de oliva en la sartén. Agrega el pollo y cocínalo hasta que esté dorado. Retira el pollo y colócalo a un lado.

Passo 5

Agrega el resto del aceite y la mantequilla en la sartén. Agrega las cebollas, hongos y el ajo. Cocínalo hasta que las cebollas estén tiernas.

Passo 6

Vierte el caldo de pollo y llévalo a ebullición. Hiérvelo hasta que la mitad del líquido se haya evaporado. Reduce el calor para que hierva a fuego lento.

Passo 7

Vierte y revuelve la crema de leche, la sal, la pimienta, el perejil y el pollo. Hiérvelo hasta que el líquido se espese.

Passo 8

Rocía la corteza con ambos quesos.

Passo 9

Vierte la mezcla de pollo sobre los quesos.

Passo 10

Hornea la pizza por 10 a 12 minutos o hasta que se derrita el queso.

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